Las 7 etapas del aprendizaje en el baile

Bailador natural
No quiero aprender porque pierdo el sabor

Desde la perspectiva del bailador sin formación la salsa es salsa, la bachata es bachata y asi sucesivamente, el solo baila como lo siente y sin más preocupaciones. De vez en cuando se enfrenta a esos bailarines estilizados que hacen movimientos extraños con las manos, o a esos otros que ejecutan una gran cantidad de nudos y figuras complejas, y no faltan los que concentran toda su energía en los pies. Para este bailador natural todo eso son diferentes expresiones de lo mismo y seguramente para el, su estilo personal es una combinación de todas esas cosas, tomando lo que le gusta e ignorando lo que no.

Pero que pasa cuando ese bailador se enfrenta a la academia? cuando ya la salsa no es solo salsa sino Linea, Caleña, Casino y cada una con sus diferentes variaciones, y la bachata ya no es bachata sino, Bachata Sensual ó Tradicional. Desde mi experiencia puedo decir que es abrumador, surgen una gran cantidad de preguntas: cúal es la diferencia? cúal es la que me sirve para bailar en el bar? cúal es la "mejor"? por cúal debo empezar? y asi se desencadena una nueva sed de información.

Una de las resistencias más grandes que he encontrado como instructor entre esos bailadores naturales es "que se pierde el sabor, se ve uno mecanizado", y no puedo negarlo. La buena noticia es que no es por siempre, en el proceso de formación hay varias etapas que al final harán converger al bailador en un nivel avanzado donde "El Sabor" y la técnica se fusionan para hacer del baile una expresión individual. A continuación están las etapas que yo he logrado identificar:

  1. Puro Corazón: esta es la etapa inicial para la mayoría, cuando disfrutas la música sin reglas y solo te mueves como tu emoción te dicta, algunas veces coincidirá con lo técnicamente correcto (si es que tal cosa existe) pero en la mayoría de casos será una interpretación que poco o nada se relaciona con los patrones musicales que se escuchan. En esta etapa uno cree que baila (puede que si), uno no necesita aprender nada más, con lo que sabe es suficiente.
  2. Afinando el oído: en el primer encuentro con la academia es necesario afinar el oído, entender el lenguaje musical. En este punto se encuentran dos tipos de personas, ese bailador natural que lleva toda la vida bailando ó quien por primera vez decidió intentarlo. Para cada uno de ellos la experiencia es diferente, el bailador natural sentirá resistencia a ponerle números a la música, el baila con el corazón no con la cabeza, para éste será más fácil entender el tiempo desde los instrumentos, desde la música misma sin el 123,567; quien lo experimenta por primera vez agradecerá la estructura, para éste el proceso es completamente racional y seguirá las instrucciones como quien sigue una receta de cocina. Para el bailador natural esta es la etapa donde se empieza a perder "El Sabor", el novato aún no lo tiene.
    En cualquiera de los dos casos el proceso de afinar el oido es fundamental, en mis clases siempre suelo hacer el paralelo con aprender un nuevo idioma. "La música es un idioma con su propio sonido y escritura, cuando bailamos queremos interpretar ese idioma, es imposible interpretarlo si no lo entendemos".
  3. Postura y movimientos básicos: con el oído afinado y entendiendo la música viene la etapa de manejar los pesos, de entender la "actitud" de cada baile, por ejemplo: en salsa si vas a bailar linea o caleña la postura es elevada y el peso en el centro con piernas estiradas, si es casino la postura es un poco más baja y el peso un poco más hacia adelante pero no tanto como en el tango. Hago un paréntesis en este punto para aclarar que dentro de cada estilo hay variaciones asi que quizá amigo lector usted conocerá o identificará características diferentes para los estilos que acabo de mencionar, no es el interés de este artículo describir esos estilos, simplemente explicar que entre un estilo y otro existen diferencias claras de postura y manejo de los pesos.
    En esta etapa de la formación se empiezan a responder esas preguntas iniciales, se empiezan a comprender las diferencias entre estilos y se empiezan a identificar las preferencias personales. Es un punto en el que se va encontrando un nuevo "Sabor Informado".
  4. Figuras Complejas con poca habilidad: con los básicos claros, un razonable entendimiento de la música y los elementos necesarios para comenzar a hacer figuras viene un nuevo problema, las figuras complejas. Las figuras emocionan, el problema es que en este punto la capacidad de guiar y seguir aún no es la ideal, aqui ocurre un fenómeno y es que el bailador se vuelve algo excluyente, solo quiere bailar con los que están a su nivel porque solo esos pueden entender sus torpes indicaciones. También ocurre en este punto que el bailador se olvida de la música y sin importar lo que suene hará su sucesión de figuras tras figuras.
  5. Figuras Complejas con habilidad: con la repetición y la constante corrección de los instructores se va ganando habilidad, las figuras complejas se hacen cada vez más fluidas y el dominio se hace cada vez mayor, en esta etapa el bailador logra guíar o entender la guía con mayor precisión, ahora ya no solo quiere bailar con los de su nivel sino que como guía quiere hacerlo con los de niveles inferiores para demostrar su habilidad y como seguidor quiere intentarlo con los bailadores más avanzados para ganar cada vez más confianza.
  6. Interpretación Musical: en la sexta etapa el bailador que ya se puede denominar avanzado fluye con la música y comienza a recuperar "El Sabor" o a ganarlo si es que nunca lo tuvo. Ahora el bailador dispone de los recursos suficientes para hacer pequeñas improvisaciones, sus figuras son fluidas y el control de todo esto le permite sentir la música e interpretarla en un nivel básico. Pocos bailadores llegan a esta etapa, la mayoría se quedan en la cuarta o quinta etapa asumiendo que es suficiente para sus necesidades sociales.
  7. Master Bailador, corazón y técnica: el master es la etapa final, es el bailador que domina los movimientos, los tiempos, la estructura musical y puede combinar esos elementos a su gusto, puede entrar y salir del tiempo a voluntad con el fin de interpretar lo que suena, su grado de independencia racional es tal que puede disfrutar la música tanto como en la primera etapa (puro corazón) pero manteniendo una relación permanente con la música. Para un Master es igual bailar con básicos que con avanzados porque ya no se trata de hacer figuras complejas, ahora es de sentir la música, siempre se pondrá al nivel de su contraparte. Sobra decir que si pocos llegan a la etapa 6, la etapa 7 es aún más esquiva, requiere dedicación, formación y algo de talento.

Pero, si soy master ya acabé? ¡Claro que no! en este punto no termina la formación, por el contrario, se abren posibilidades infinitas de enriquecer el conocimiento. Para empezar no existe la perfección, siempre se puede hacer algo más, algo mejor. Además, cuando ya puedes jugar con todos los elementos del baile a voluntad, tienes la posibilidad de crear, de experimentar cosas nuevas que aún no existen, de fusionar conocimientos, de experimentar con nuevos ritmos, en fin. El proceso de un bailador solo termina cuando el decida no seguir aprendiendo.

Esos son mis 7 niveles del aprendizaje, considero que son aplicables a la mayoría de los géneros bailables, si crees que falta o sobra algo no dudes en comentarlo, este es un espacio de conocimiento vivo en el que buscamos compartir y seguir aprendiendo.